Si eres un apasionado de los videojuegos y quieres disfrutar de tus títulos favoritos en cualquier lugar, el portátil gaming es el dispositivo ideal para ti. Además de contar con un hardware ambicioso que te permitirá ejecutar tus juegos con solvencia, otros aspectos como la refrigeración y la pantalla también juegan un papel crucial en tu experiencia de juego.
En esta completa guía de compra de portátiles gaming, te mostraremos todo lo que debes tener en cuenta a la hora de elegir un equipo gaming, así como una amplia selección de modelos disponibles a partir de mil euros.
Cómo elegir un portátil para gaming
Lo más importante para disfrutar de una experiencia gaming óptima en un portátil es asegurarse de que su hardware esté a la altura. Si bien la tarjeta gráfica es el componente más relevante, el procesador, la cantidad y tipo de RAM, y el almacenamiento también desempeñan un papel importante en el rendimiento global del equipo.
Ojo a la tarjeta gráfica
Los juegos son una de las aplicaciones más exigentes en términos de rendimiento, y gran parte de la carga de trabajo recae en la tarjeta gráfica. Por lo tanto, elegir la GPU adecuada es fundamental al momento de seleccionar un portátil para juegos.
En este ámbito, NVIDIA sigue liderando el mercado, siendo su tecnología gráfica la más abundante en portátiles gaming de gama media y alta. Las tarjetas gráficas RTX 3000 de última generación son una opción magnífica para aquellos que buscan estar a la vanguardia tanto en el presente como en el futuro. Sin embargo, la generación anterior todavía ofrece un buen rendimiento y resulta más accesible en términos de precio, con modelos que incluyen la RTX 2060 y que rondan los mil euros. Aunque son menos comunes, también existen portátiles gaming interesantes con gráficas Radeon RX 6000 integradas.
El salto de la arquitectura Turing a la arquitectura Ampere en las nuevas tarjetas RTX 3000 ha traído consigo mejoras significativas en aspectos como rendimiento y refrigeración, a precios más asequibles que los de sus predecesoras. Esto ha permitido democratizar el juego en resolución 4K y 60 FPS, incluso con la función de ray tracing activada en algunos títulos. Además, estos equipos resultan ideales para disfrutar de juegos en resolución 1440p y tasas de FPS elevadas.
Teniendo en cuenta los juegos que están por venir y la inversión que estás dispuesto a realizar, nuestra recomendación inicial sería optar por una tarjeta gráfica RTX 2060. Este modelo ofrece un buen rendimiento en resolución 1080p y 1440p, y te permite disfrutar de la tecnología RTX, que no estaba presente en las generaciones anteriores y tiene un impacto significativo en la calidad gráfica. Sin embargo, ten en cuenta que la RTX 2060 es la opción básica para disfrutar de la experiencia del ray tracing, pero no ofrece el máximo rendimiento posible.
En cualquier caso, es importante elegir la tarjeta gráfica en función de la resolución y la tasa de refresco del panel del portátil. El objetivo es seleccionar un modelo que te permita jugar en la resolución nativa del panel con una cadencia de imágenes estable y lo más cercana posible a 60 Hz (60 FPS), o a la frecuencia de refresco máxima del panel (generalmente, 120 Hz o 144 Hz), e incluso 240 Hz si buscas un equipo realmente ambicioso y exigente.
No obstante, si el portátil cuenta con un puerto Thunderbolt 3 o posterior, también tienes la opción de conectarlo a una caja eGPU para ampliar la potencia gráfica según tus necesidades y preferencias. Sin embargo, si prefieres una solución más sencilla, la RTX 2060 es la opción base a considerar.
CPU: El cerebro de tu portátil gaming
El procesador o CPU es uno de los componentes más importantes a considerar. Es responsable de realizar los cálculos y las tareas de inteligencia artificial necesarias para ejecutar nuestros juegos. Sin embargo, es importante destacar que la mayoría de los juegos no aprovechan completamente todos los hilos de ejecución y núcleos de los procesadores.
En general, los juegos se benefician más de una CPU más rápida que de una que pueda manejar más hilos de ejecución. Esto es especialmente cierto si solo utilizas tu ordenador para jugar. Sin embargo, si también planeas utilizarlo para tareas como la edición de fotos o vídeos, puede ser beneficioso optar por un procesador rápido con más hilos y núcleos.
En el mercado actual, AMD ha demostrado un gran rendimiento con sus procesadores Ryzen 4000 y Ryzen 5000 Mobile, que ofrecen mejoras en áreas como la reducción de latencia y frecuencia de reloj máxima. A pesar de esto, los procesadores Intel y las tarjetas gráficas NVIDIA siguen siendo la combinación dominante en el mundo del gaming.
En cuanto a los procesadores más nuevos, ya se están viendo chips de la última generación, como los de la serie Alder Lake de Intel, que están presentes en algunos modelos ambiciosos.
En términos generales, al elegir un portátil gaming, es recomendable optar por aquellos que cuenten con procesadores Intel Core i5 o Core i7 de la duodécima o undécima generación. Si buscas opciones más asequibles, los chips AMD Ryzen 5 o Ryzen 7 5000 también ofrecen una excelente relación calidad-precio. Además, aún puedes encontrar ofertas con procesadores Intel de cuarta generación y chips AMD anteriores.
Otros componentes importantes: RAM y almacenamiento
Además de la CPU, la cantidad de RAM y el espacio de almacenamiento también son factores cruciales para obtener un rendimiento óptimo en tu portátil gaming.
Mientras que los portátiles gaming más económicos suelen tener 8 GB de RAM, se recomienda optar por modelos con al menos 16 GB de RAM para permitir la multitarea mientras juegas. Si deseas un rendimiento aún mejor, 32 GB de RAM son ideales para jugar a un nivel más alto. Además, si planeas realizar tareas de edición de vídeo o fotografía, contar con una mayor cantidad de RAM puede ser una excelente opción. En cuanto al tipo de RAM, al menos DDR4 y con la mayor velocidad posible.
Si tu presupuesto es ajustado o solo planeas jugar ocasionalmente, es posible que puedas arreglártelas con 8 GB de RAM. Sin embargo, antes de realizar la compra, asegúrate de que el portátil permita futuras actualizaciones con módulos de mayor capacidad.
En la actualidad, es difícil encontrar portátiles que no incluyan unidades de almacenamiento SSD. Sin embargo, también existen opciones que combinan SSD y HDD, permitiéndote aprovechar la velocidad de los SSD para el arranque del sistema y utilizar el espacio adicional de los HDD para almacenar archivos. Si optas por esta configuración, elige portátiles que cuenten con discos duros HDD de 7,200 RPM para un rendimiento óptimo.
Si buscas una opción económica, los portátiles gaming con solo un SSD son una excelente elección, aunque este no sea de gran capacidad. Sin embargo, en este escenario, se recomienda un mínimo de 512 GB de almacenamiento. Al igual que con la RAM, asegúrate de que el portátil permita una fácil sustitución de la unidad de almacenamiento en caso de ser necesario.
Tamaño y resolución: Encuentra el equilibrio perfecto
El tamaño de la pantalla es un factor crucial a considerar. Dado que buscamos un equilibrio entre portabilidad y experiencia visual, las diagonales más comunes en los portátiles gaming son de 15,6 y 17 pulgadas, aunque también hay opciones más ligeras que se quedan en las 16,1 pulgadas, como los HP Gaming. En términos de diversidad en el mercado, relación calidad-precio y portabilidad, las 15 pulgadas son la opción más adecuada.
En cuanto a la resolución y la frecuencia de actualización, lo mínimo que encontrarás en el mercado son modelos con resolución Full HD y una frecuencia de actualización de 60 Hz. Sin embargo, en los modelos de gama media y alta, es bastante común encontrar frecuencias de actualización de 144 Hz. En los portátiles de 17 pulgadas, se aprecia mejor esta frecuencia de actualización, pero también vale la pena buscar modelos que alcancen una resolución de 1440p, que se sitúa entre el Full HD y el 4K.
En el segmento más premium del mercado, podrás encontrar algunos portátiles gaming con resolución 4K, aunque son la excepción, ya que en las diagonales de pantalla de los portátiles gaming no se puede aprovechar al máximo esta resolución. Sin embargo, si buscas una calidad de imagen excepcional, algunos modelos ofrecen soporte para HDR. Además, los portátiles más avanzados incorporan tecnologías como Nvidia G-Sync y AMD FreeSync, que sincronizan la pantalla con las tarjetas gráficas para eliminar el desgarro de imagen y el efecto fantasma.
En cualquier caso, si el portátil gaming va a ser tu única máquina para jugar y no tienes la intención de moverlo con frecuencia, considera la posibilidad de adquirir un monitor gaming externo para aprovechar al máximo el rendimiento de la GPU en juegos AAA. En este caso, es importante que el monitor cuente con puertos HDMI, DisplayPort y USB-C con soporte para Thunderbolt, para poder utilizar resoluciones y frecuencias de cuadro más altas.